La importancia de la ROM
Bueno, pues aquí seguimos, en Ubuntu, con sus bondades y sus carencias. El otro día vencí mis miedos definitivamente a eso que algunos le llaman "cambiarle el alma al cacharro". Si, lo que viene siendo cambiarle la ROM al robot verde. Si bien es cierto dije en un podcast que veía alto riesgo a manipular el software de un smartphone -Más aún estando en garantía todavía, que la puedo perder por según que cosas, -Ya que entre otras cosas, puedo perder mi herramienta más imprescindible; la que me conecta al mundo mediante un cordón "usbilicar", me mantiene en contacto con todos mis allegados y por supuesto es la vanguardia de la informática en mi casa (y por si no fuera poco me ha costado un pastón). A día de hoy, cualquier criaturita de Dios puede mandar a la basura -O al servicio técnico como casi es mi caso -un terminal de más de 500 euros con un solo click de ratón o de dedo, luego el riesgo a asumir es enorme a la hora de interactuar con software de dudosa procedencia e índole. Con este post no intento sembrar el pánico sino cosechar confianza entre mis lectores. No es fácil "toquetear" el S.O de tu móvil, más aun cuando las herramientas para ello parecen ser "obras de El Maligno". Por suerte, a día de hoy cada vez las herramientas para ello son más transparentes y uno ya es consciente de lo que toca y lo que no gracias a la enorme información que nos llega diariamente desde cada vez más foros y blogs tecnológicos exclusivamente dedicados a estos temas. Por ello no es descabellado pensar que a día de hoy hasta un niño de 6 años podría nutrir de Cyanogenmod su primer smartphone, ayudado con la guía de algun desinteresado anfitrión del saber que de forma altruista, desinteresada, pone a disposición de "to quisqui" la forma más adecuada de llevar a cabo esta asidua tarea sin que tu teléfono inteligente acabe en tu Punto limpio más cercano. Quienes mínimamente me conozcáis, sabréis que además del G2 del cual me siento muy orgulloso de que forme parte de mi familia (si si, familia), también tengo una hermanita mayor suya, una G Pad 8.3 la cual le saco incluso más partido que al G2. Ésta, al carecer de factura porque la compré sin factura de segundas manos (cosa que recomiendo no hacerlo, la verdad), la verdad que por el precio por la que adquirí tampoco sería una pérdida irreparable si llegara al punto de "brickearla". Entre esto y el hecho de que cada vez es más fácil hacer estas cosas y yo cada vez soy más erudito del tema lo cierto es que me compensa. No hay más.
Esta actitud tan transigente me ha llevado a "mudarme" de ROM paulatinamente desde que la adquirí hará unos 8 meses. Me vino con Cyanogenmod 11. La apariencia de android puro me llamaba mucho la atención. Le quedaba muy bien y además iba muy fluido. El problema, que en aquel momento dudaba como repararlo, era la rotacion de la pantalla, que no funcionaba en absoluto. Por malas experiencias con Cyanogen y tras pensarlo muy profundamente decidí hacerla regresar a su ROM stock. Fue fácil gracias a una ROM Stock en .kdz y Flashtool, que en aquel momento no se conectaba con LG para corroborar que el software era original, cosa que ocurre mucho con flashtool 2014, por el cual siento una terrible aversión, pero eso es ya harina de otro costado. Una vez en la stock 4.4.2 V20g vino el Root, y actualmente estoy muy contento con CM12 y con un custom recovery de TWRP que hace vilgerías. Fue mi primer dispositivo en actualizar a Lollipop y de hecho a día de hoy es el único en mi casa que lo lleva. Lo cierto es que la soberbia se apoderó de mí y me vi a mi mismo como un crack, una persona que ya controlaba a la perfección y que no convertiría ningún terminal en un ladrillo de lujo. Así que tuve la osadía de manipular el G2, movido por laexcusa necesidad de mejorarlo aun más. Al principio bien. cloudyG3, CM12 Nightlies... Todo muy bien hasta que llegó la depravación en forma de ROM port de la 5.0 Lollipop del G2 modelo coreano, modelo que ya disfruta desde hace bastantes semanas de 5.0.1. ¿Que era lo lógico? Pensar: -Ya he probado como va lollipop en este terminal, ya he probado como se comportan los port... ¡Incluso uno que viene del G3! Y este es del G2 para el G2. ¿Que puede salir mal?
Pues, pueden salir mal infinitas cosas, y de hecho salieron mal. Para empezar puede que la versión del recovery TWRP que la guía que seguí exigía tener quizás no fuese la mejor de todas. El backup hecho con ese recovey de la rom anterior salió mal. Incluso pudo ser culpa del Superuser que flashee en última instancia, que estuviese corrupto. Pudo ser algún wipe de más, o algún wipe de menos. Pudo ser que cualquier archivo personal/aplicación entrase en conflicto con la ROM. Pudiere ser que sencíllamente no se hicieron los pasos bien o ¿por qué no? Simplemente tuve mala suerte y entré en ese reducido índice de probabilidades de que el flasheo falle, que puede ocurrirle a cualquiera. A pesar de tomar las medidas pertinentes, nada fue suficiente, palabrita del niño Jesús.
Estuve tres días gozando la ROM. Las funciones de LG con las transiciones de Lollipop. todo muy "leyendioso", como diría el gran Outconsumer. Al tercer día, tal y como dicta el nuevo testamento, resucitó la mala fortuna. La ROM subsistía a base de reinicio forzoso diario hasta que al tercer reinicio dijo: -Yo no aguanto más. Te quedas sin datos y llamadas. Que te jodan. Tras reiniciarlo y ver que el problema no cesaba hice lo que quizás no fue la mejor opción. Si. Debí hacer un wipe y probar si el problema se había solucionado. En lugar de ello restauré a pelo con el TWRP y me cargué el Boot, Dos días sin teléfono, temiendo que ya no podría restaurarlo. Probé de todo: Mobile Support Tool, Flashtool, flashear un .zip de la ROM stock, flashear un reparador de boot... ¡Nada! Me faltó meterlo en arroz. Al final encontré la solución por uno de esos "foros nasis" que me indicaron que usará un flashtool que debía ser al menos de la postguerra y, ayudándome del modo download del G2 y un archivo .tot (si, .tot), hice un mega ultra full erase de todo lo que había en el dispositivo, para viajar en el tiempo y encontrarme con el terminal había rejuvenecido (o eso, o lo había devuelto a la vida en 4.2.2 Jelly Bean). Fueron dos días. Dos días que para un geek son como tener dos días a tu tío-abuelo en el hospital. Siento frivolizar, pero es así. Parecía que lo iba a perder para siempre, pero por suerte aquí lo tengo, con su Stock Kit Kat sin recovery, sin root y sin nada que me vincule diréctamente ni siquiera a Podemos, no vaya a ser que me lo rechacen en el SAT.
Durante todo este tiempo he estado reflexionando sobre si de verdad es importante cambiar la rom stock a un dispositivo, sobre todo si es relatívamente nuevo y es un tope de gama. Reconozco que mayormente lo hice por la estética de Lollipop, funciones del G3 como la doble ventana, y varias pantomimas más, que pensándolo fríamente no me compensa en absoluto perder un teléfono de 500 euros (Lo que costó en su momento) o perder la garantía por algo que me puede ahorrar unas cuantas decenas de euros en reparación. ¿Es tan necesario que el terminal tenga lo último, o se parezca al último modelo de moda? Seguramente no, pero nos movemos tanto por la ola consumista que muchas veces olvidamos lo mucho que cuesta conseguirlos y lo difícil que es perderlos por un arrebato. Al final no dejo de recomendar que dejéis volar vuestra vena tecnológica y que aprovechéis vuestro android que para eso es android y no iOS y se le puede hacer de todo. Eso si, hacedlo con cabeza y siempre movido por una razón que compense la balanza: Un terminal antiguo con un software desfasado, una ROM Stock inestable con muchos consumos... Sopesa con calma hasta que punto necesitas el Root o una custom ROM y te darás cuenta que en la mayoría de los casos es solo un capricho adolescente (jeje). Y si tienes un G2 como yo y ya quieres saborear el chupa chups: paciencia, ya llegará. Y si no siempre nos quedará irnos a un kiosco. Buenas noches.
Esta actitud tan transigente me ha llevado a "mudarme" de ROM paulatinamente desde que la adquirí hará unos 8 meses. Me vino con Cyanogenmod 11. La apariencia de android puro me llamaba mucho la atención. Le quedaba muy bien y además iba muy fluido. El problema, que en aquel momento dudaba como repararlo, era la rotacion de la pantalla, que no funcionaba en absoluto. Por malas experiencias con Cyanogen y tras pensarlo muy profundamente decidí hacerla regresar a su ROM stock. Fue fácil gracias a una ROM Stock en .kdz y Flashtool, que en aquel momento no se conectaba con LG para corroborar que el software era original, cosa que ocurre mucho con flashtool 2014, por el cual siento una terrible aversión, pero eso es ya harina de otro costado. Una vez en la stock 4.4.2 V20g vino el Root, y actualmente estoy muy contento con CM12 y con un custom recovery de TWRP que hace vilgerías. Fue mi primer dispositivo en actualizar a Lollipop y de hecho a día de hoy es el único en mi casa que lo lleva. Lo cierto es que la soberbia se apoderó de mí y me vi a mi mismo como un crack, una persona que ya controlaba a la perfección y que no convertiría ningún terminal en un ladrillo de lujo. Así que tuve la osadía de manipular el G2, movido por la
Pues, pueden salir mal infinitas cosas, y de hecho salieron mal. Para empezar puede que la versión del recovery TWRP que la guía que seguí exigía tener quizás no fuese la mejor de todas. El backup hecho con ese recovey de la rom anterior salió mal. Incluso pudo ser culpa del Superuser que flashee en última instancia, que estuviese corrupto. Pudo ser algún wipe de más, o algún wipe de menos. Pudo ser que cualquier archivo personal/aplicación entrase en conflicto con la ROM. Pudiere ser que sencíllamente no se hicieron los pasos bien o ¿por qué no? Simplemente tuve mala suerte y entré en ese reducido índice de probabilidades de que el flasheo falle, que puede ocurrirle a cualquiera. A pesar de tomar las medidas pertinentes, nada fue suficiente, palabrita del niño Jesús.
Estuve tres días gozando la ROM. Las funciones de LG con las transiciones de Lollipop. todo muy "leyendioso", como diría el gran Outconsumer. Al tercer día, tal y como dicta el nuevo testamento, resucitó la mala fortuna. La ROM subsistía a base de reinicio forzoso diario hasta que al tercer reinicio dijo: -Yo no aguanto más. Te quedas sin datos y llamadas. Que te jodan. Tras reiniciarlo y ver que el problema no cesaba hice lo que quizás no fue la mejor opción. Si. Debí hacer un wipe y probar si el problema se había solucionado. En lugar de ello restauré a pelo con el TWRP y me cargué el Boot, Dos días sin teléfono, temiendo que ya no podría restaurarlo. Probé de todo: Mobile Support Tool, Flashtool, flashear un .zip de la ROM stock, flashear un reparador de boot... ¡Nada! Me faltó meterlo en arroz. Al final encontré la solución por uno de esos "foros nasis" que me indicaron que usará un flashtool que debía ser al menos de la postguerra y, ayudándome del modo download del G2 y un archivo .tot (si, .tot), hice un mega ultra full erase de todo lo que había en el dispositivo, para viajar en el tiempo y encontrarme con el terminal había rejuvenecido (o eso, o lo había devuelto a la vida en 4.2.2 Jelly Bean). Fueron dos días. Dos días que para un geek son como tener dos días a tu tío-abuelo en el hospital. Siento frivolizar, pero es así. Parecía que lo iba a perder para siempre, pero por suerte aquí lo tengo, con su Stock Kit Kat sin recovery, sin root y sin nada que me vincule diréctamente ni siquiera a Podemos, no vaya a ser que me lo rechacen en el SAT.
Durante todo este tiempo he estado reflexionando sobre si de verdad es importante cambiar la rom stock a un dispositivo, sobre todo si es relatívamente nuevo y es un tope de gama. Reconozco que mayormente lo hice por la estética de Lollipop, funciones del G3 como la doble ventana, y varias pantomimas más, que pensándolo fríamente no me compensa en absoluto perder un teléfono de 500 euros (Lo que costó en su momento) o perder la garantía por algo que me puede ahorrar unas cuantas decenas de euros en reparación. ¿Es tan necesario que el terminal tenga lo último, o se parezca al último modelo de moda? Seguramente no, pero nos movemos tanto por la ola consumista que muchas veces olvidamos lo mucho que cuesta conseguirlos y lo difícil que es perderlos por un arrebato. Al final no dejo de recomendar que dejéis volar vuestra vena tecnológica y que aprovechéis vuestro android que para eso es android y no iOS y se le puede hacer de todo. Eso si, hacedlo con cabeza y siempre movido por una razón que compense la balanza: Un terminal antiguo con un software desfasado, una ROM Stock inestable con muchos consumos... Sopesa con calma hasta que punto necesitas el Root o una custom ROM y te darás cuenta que en la mayoría de los casos es solo un capricho adolescente (jeje). Y si tienes un G2 como yo y ya quieres saborear el chupa chups: paciencia, ya llegará. Y si no siempre nos quedará irnos a un kiosco. Buenas noches.


Comentarios
Publicar un comentario
Gracias por comentar.