Consumismo Post PC

Hay algo en mi cabeza que no deja de dar vueltas, cual poligonero en su pueblo con su coche nuevo. Si la época post pc ha venido para quedarse, y ha venido para hacernos la vida más fácil, ¿Por qué cuestan más caras que nunca las últimas tecnologías de nueva hornada, aun habiendo mayor competencia. ¿Y como han conseguido encasquetarnos más dispositivos, y cada uno más inútil y caro que el anterior? De alguna u otra forma, es cierto que con la aparición de nuevos gadgets, parece que el mercado ha reaccionado ante la masificación de productos provenientes de china y la competencia que ofrecen dichas marcas optando por ofrecer consumibles como Tablets económicas o, ¿por que no? Ahora todos ofertan su última pulserita inteligente. Lo que todo buen hijo de vecino hubiese esperado con esto es que los fabricantes de tecnología conservadora, -Si, hablo de los PCs, -Hubiesen reaccionado ofreciendo más por menos. Sin embargo, vemos como la tecnología de hace un par de años se sigue pagando a precio de oro. Mientras, los dispositivos moviles cada vez son más potentes, y no por ello suben más de precio. ¿Que esta pasando? Lo cierto es que a pesar de haberse comido un buen pedazo del pastel, los dispositivos portátiles no parecen haberse sentido amenazados en este sector; ya que a día de hoy, al menos un servidor lo ve así, los ordenadores clásicos siguen siendo irreemplazables ya que un tablet o un móvil no acaban de implementar algunos de los servicios que ofrecen un ecosistema de sobremesa, mucho más maduro y optimizado. Es cuestión de tiempo, si. Pero mientras tanto, tendremos que conformarnos con una paupérrima calidad-precio en ordenadores. Hace 4 años, los ordenadores portátiles más vendidos contaban con unas especificaciones estándar bastante conocidas: Intel Core i3, 2/4 GB de RAM, pantalla con resolución 1366 x 768... Todo ello por un módico precio de 400-550 euros. ¿Cuanto cuesta esta tecnología a día de hoy? Exacto. Prácticamente igual. Muchos esperábamos que por 500 euros hubiesen bastantes alternativas con pantalla 1080p, 8 GB de RAM y procesadores muchos más potentes (y por que no, que por fin las gráficas no viniesen capadas), pero no. Para optar por estas especificaciones debemos irnos a los 700-800 euros. Y luego nos quejamos de Apple.

Lo que más rabia me da, es que en lugar de abaratar sus productos para ofrecer un precio más competitivo, los fabricantes se empeñan en colocar vanalidades como pantallas táctiles o teclas que cambian de color. ¿Estamos locos o que? En fin, todo sea por vender tecnología obsoleta por 600 machacantes. Recuerdo cuando la innovación también suponía una parte del precio. Ahora parece que esta de más y los fabricantes sacan una y otra vez los mismos refritos; todos copias de lo anterior y de otras marcas, sin ofrecer nada distintivo. Después se quejaran que marcas como Xiaomi o Huawei acaben invadiendo su mercado. ¡Es que se lo poneis a huevo! Basta que un gigante como Huawei salte a portátiles y ofrezca un buen producto por 300-350 euros para que a los chicos de Asus, por poner un ejemplo, se les acabe el chollo. Ya no hablo por los demás, hablo por mi. Tengo la convicción de no renovar el ordenador hasta que no haya especificaciones decentes por menos de 400 euros y creo que eso será dentro de muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuucho tiempo. Hasta entonces me conformaré con el ordenador que tengo, que al menos me da para un par de años más. Lo anterior mencionado me hace darme cuenta de que en realidad, la necesidad de estar cambiando de terminales como quien se cambia de ropa roza un punto de absurdez bastante preocupante. Ya no solo se cambia de ordenador o de móvil porque se haya quedado obsoleto. Que va. Ya se hace incluso "porque ha salido uno que me parece más bonito", o "quiero comprarme un reloj de esos inteligentes aunque no se muy bien ni para que sirve", Y la bola se retroalimenta. A mayor número de productos, mayor es la necesidad de andar renovando dispositivos; por no decir de que todo lo que lleve la coletilla "Smart" va evolucionado a una velocidad vertiginosa en tan solo un año. Al final, no solo dependemos de un ordenador y un movil. Y es que algunos incluso padecen de "familia numerosa", puesto que en sus pertenencias se halla un Ordenador de Sobremesa, un Ultrabook, un Tablet, un Smartphone y un Wereable. Si si, ultrabook, otra forma de inventarse un producto nuevo: Coger un portatil, hacerlo más pequeño, añadirle una pantalla táctil y vendértelo por 600 pavos. Yo flipo cada vez más con la mercadotecnia.

Evidentemente nadie te obliga ni te pone una pistola en la cabeza para que andes comprando cada cacharrito nuevo que sale. Aunque desgraciadamente, por la salida del Apple Watch los relojes inteligentes van a pasar de ser algo para geeks a ser un artículo de última moda; por suerte, aun abundan personas con sentido común que solo cambian de dispositivo móvil cuando se les estropea y no se dejan llevar por cosas que no les sirven para nada. Ahora llega la reflexión final. ¿De que lado estas tu? ¿Te posicionas como esas personas que se dejan llevar por el ímpetu de tener lo último antes que los demás aunque sepas que no le vas a sacar rendimiento o simplemente podrías haber sido igual de feliz sin que tu portátil fuese de aluminio; o por el contrario eres de esos que van de hippies de la vida y que prefieren vivir con lo puesto y ni siquiera les llama la atención el iPad air? Si eres de estos últimos, mi sincera enhorabuena, Eres una persona que ha sabido valorar que es útil y que no; y no esta dispuesto a gastarse dinero en algo para guardarlo dentro de un par de semanas en un cajón. Si eres de los primeros, mi más profundo pesar para ti, ya que vivirás más tiempo preocupándote de que no tienes lo mejor del momento que disfrutando la tecnología que ya tienes. Dale las gracias de mi parte al consumismo de la era post-Pc.

Comentarios

Entradas populares